| Objetivos Tal vez aquí sea suficiente trazar algunas breves instrucciones en cuanto al
uso de la revista para quienes no la conocen; tal vez se manifieste también lo
que no sabemos decir sobre las características y la importancia de ITALIA
OVUNQUE.
Pero, para sentir la respiración de la misma es necesario pasar antes por el
lugar donde ella nació y recordar quién propició su origen.
Nombres llenos de resonancia, tal vez de destino, pero sobretodo hay que mirarla
desde su perspectiva actual: la de la revista de una fuerza laboral, la italiana,
que vuelve a despertarse y vuelve a descubrir su propia identidad de encrucijada,
en la frontera entre los numerosos mundos de los que está constituida Italia en
el exterior. Es la revista de una Comunidad que crece, que con su identidad de
organización abierta, encuentra nuevamente el deseo de comunicar, de
intercambiar, de atreverse también a cruzar las fronteras de la nueva economía.
Y es aquí que, en ocasiones, llega el soplo de un sentimiento invisible, pero no
distante, mientras sigan jugando al escondite los viejos fantasmas.
Son ellos, los fundadores de esta civilización poco común, el horizonte que se
debe alcanzar, porque la elaboración de una revista es un trabajo continuo ya
que las noticias en la “aldea global” no conocen tregua y cambian constantemente
su significado y su fisionomía a una velocidad desconocida. ITALIA OVUNQUE es un
nuevo desafío, no una actitud extremadamente chic; es un gesto que aleja de la
común sensación de vivir; un encanto y un sigilo que se expresan sobre las cosas.
Si, además, la exigencia es la velocidad libre de los límites fijados
normalmente por las dimensiones, entonces la satisfacción puede parecer difícil
de lograr y aún más estimulante.
Sin embargo, no se busca una ovación; para el editor existen caminos, en la vida,
que colocan al hombre, desde un principio, frente a un modelo de perpetuidad,
aunque incierto y poco verosímil, pero sin embargo certeramente posible. |