| Salus DISTIMIA: ¿Qué clase de enfermedad es esta?
Distimia: Una antigua enfermedad del alma; de ella hablaba ya Hipócrates hace
2500 años; actualmente la padece el ¾.5% de la población mundial. En griego
antiguo significaba mal humor, hoy es una enfermedad. El diagnóstico moderno de
la actual corriente neuropsiquiátrica internacional, sintonizada en los
horizontes terapéuticos farmacológicos, la cataloga como una disfunción
fisiológica del humor. Afecta más a las mujeres que a los hombres y tiene su
campo de cultivo sobretodo en las clases sociales más pobres.
El paciente distímico no padece de depresión, ni se bloquea, ni se desanima,
sino pierde el placer de vivir, quedándole intacto su sentido del deber y de la
escrupulosidad. El premio Nobel 2000 de la medicina, Arvid Carlsson, afirma que
esta disfunción del humor es originada por la falta de dopamina, el
neurotransmisor objeto de sus investigaciones, la cual, asociada antes a la
esquizofrenia y luego a los desarreglos de la actividad motora (enfermedad de
Parkinson), influye también en la incapacidad para experimentar placer. Sin
embargo, existe un tratamiento, el amilsupride, el cual actúa directamente sobre
el neurotransmisor del placer; es un tratamiento que requiere períodos largos:
dos años. El primer diagnóstico fue realizado por el doctor Hagop S. Akiskal,
profesor de psiquiatría y director del International Mood Center de la
Universidad de San Diego (California) cuando trató a un paciente que le había
sido remitido por un colega psicoanalista que lo estaba tratando.
Este paciente era un hombre activo, sin síntomas de depresión, quien se dormía
sobre la camilla durante las sesiones y, durante el sueño, presentaba
alteraciones de las ondas Rem, parecidas a las de los pacientes que sufrían de
depresión. Desde este punto parten los estudios del doctor Akiskal, hasta el
premio Nobel en el año 2000, defensor de la tesis que la distimia hay que
considerarla como un desarreglo de la personalidad que se debe curar con
fármacos. Explica además que es una clase particular de depresión del humor: los
síntomas son ligeros, pero es crónica y se presenta al comienzo de la existencia
adulta. Es una enfermedad insidiosa que confunde a pacientes y médicos.
En efecto, los distímicos no parecen deprimidos y hablan con cierta competencia
sobre la depresión; son sensibles y muestran empatía por los demás; poseen
emociones nobles y sufren demasiado por sus semejantes. Es una especie de
aristocracia del sufrimiento; la llamada tristeza patológica del distímico es
diferente de la tristeza natural porque no tiene ni causa ni curso: es crónica.
Pero, ¿cómo tener la certeza de que las personas de carácter un poco difícil no
terminarán por ser tratadas con medicamentos como si fueran distímicos? El
doctor Akiskal puntualiza: “Los distímicos están a los pacientes sanos como un
enfermo de diábetes está a una persona con niveles de glicemia un poco elevados”.
Muchas características de la personalidad humana están distribuidas en un
continuum que va de la salud a la patología. Lo que deseamos es identificar las
características de la enfermedad. Por otra parte, grandes distímicos desde el
punto de vista psiquiátrico lo fueron Lucrecio, Pascal, Montaigne, Puskin y
Baudelaire, ¿y entonces? |